"Los miembros del partido deberán mostrar una actitud progresista respecto del proletariado". Anselmo, el camarada, se escabulló avergonzado entre los progresistas luego de leer el hermoso afiche del Partido Popular; no quería llegar tarde al malecón. Virginia miraba su reloj y la puesta del sol reflejaba sus colores en el cuello de Anselmo, libre.
2 comentarios:
Libre pero sin lectores, ya nadie te lee Anselmo
Admirable tu sutil y tierna forma de violencia (sí, obviaré su contradicción).
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