Es bueno andar por los cerros enlodados y sentirse un árbol, limpiarse los pulmones con la lluvia recia y el poco oxígeno del monte. El aroma a eucalipto ha calmado los estertores del pasado. Ahora se puede sonreír y seguir caminando por la quebrada mientras el sol se oculta entre los cerros de Puruay.
1 comentario:
estimado señor: mi blog está de fiesta. queda cordialmente invitado. deje su coment con su nombre o seudonimo y diga de q se ha disfrazado porq andamos medio miopes y no nos damos cuenta (es fiesta de disfraces). tocayo.
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