martes, 30 de noviembre de 2004
el amanecer de la escopeta
Se derrite la primavera. El pequeño oso blanco se despereza sin sospecha. El cazador lo acecha sin darse cuenta de que el sol sale en un nuevo amanecer. La escopeta, agazapada bajo el brazo del cazador, se acerca sospechando. El oso camina sobre la yerba enverdecida, y sospecha que el sol ha equivocado el punto cardinal del amanecer. El cazador y el oso se miran confiados, sin sospechar, y huyen velozmente mientras la escopeta muere bajo el sol. Nadie ha visto nada.
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